Sabiduría zodiacal III: Diseño Conciencia Humana II: Sagrado masculino.

  La Madre Gaia y  la Madre Divina proponen la energía de aprovechamiento para recuperación y reconexión con la energía masculina en colaboración con la femenina. Desconectar depurar y activar de los trece no dos del guardián Mago-paladín que la madriguera haya en colaboración con la madre divina y anteriores Humanidades configuraron hola para el diseño original del masculino sagrado humano al que cada individuo habría que conectar e impulsar encarnado.

   Al mismo tiempo que las trece sacerdotisas del diseño humano sostienen sus nodos altares templos en conexión entre ellos formando la sacerdotisa reconfiguraremos conexión del poder masculino en su colaboración llevando a trece permisos fundamentales de valor en la vida. Trece guardianes Magos-paladines en su custodia y acción, en su presencia de seguridad de amor y conciencia, asegurando custodiando y facilitando el viaje de la luz en el diseño humano qué forma parte del tejido planetario de la conciencia gaiana.

    Mientras la energía del diseño original sagrado femenino humano tiene gran potencia pero desde lo sutil, la suavidad, la caricia, la energía del diseño original sagrado masculino humano presenta una potencia más evidente tanto en firmeza como en movimiento colaborando a ambos en complementariedad, de amor mi conciencia. Pero primero hay que recordar al sistema cómo es verdaderamente este diseño y recuperarlo reconectándonos a la humanidad y al individuo.

    Poderosa cirugía de red calibración en trece sesiones aprovechando la energía en disposición en cada portal, en cada momento del ciclo en el que el campo de la tierra abre su espacio a la energía en frenada por grandes potencias de poder superior.

    Trece Sesiones de trece nodos-templo en el diseño humano, todos unidos al motor central. Doce momentos zodiacales que configuran un círculo más el momento trece que sintetiza todos y prepara el siguiente en un torbellino de energía concentrada.

    Integración de energía, ir de la fragmentación a la integración y unidad tanto el masculino como con su complemento femenino; sin fragmentación, hay cooperación, tanto dentro del masculino como este como con el femenino.

 

Potencia, valentía y lealtad al servicio del ser íntegro defensor de la vida y pureza del diseño.

 

¡Bienvenido a este ciclo iniciático!