Recomiendo 100% transitar el Navaratri con la dulzura y la ternura de Patricia. Recuerdo no conocer este ritual, que es muy popular en otras culturas, y recuerdo también asustarme y sentir miedo con las distintas imágenes y mantras. Mi ignorancia y mis heridas estaban a flor de piel, y no podía dimensionar la sabiduría escondida detrás del Navaratri, con la ayuda de Patricia, su conocimiento, su experiencia y, sobre todo, su amor, fui sumergiéndome en el lodo, como aquella flor de Loto, fortaleciendo mis raíces desde lo más profundo para renacer y resurgir la belleza que habita en mí. Es un camino de nueve noches que te renueva, te da vida y te prepara para vivir desde tu mejor versión en cada etapa.
Dahyana.